lunes, 15 de agosto de 2016

GILDA GUZMÁN (CÓRDOBA,1966)




Mamá está olvidando cómo se hacen las comidas
y yo aprendo
a reinventarlas a ojo

Cuando me desmadre
esto será
un recuerdo más
para mi futuro
y el cartel
de "Cerrar el agua".


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Compré
siete electrodos
y una pila doble A
para medir el canto
de la sangre
de mi madre
durante
veinticuatro horas.


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Estoy bajo la parra
el aire fresco de frente
el resplandor
ilumina sombras

¡Uy!
Acabo de ver
un racimo
de uvas blancas.




de Pertenezco a esta familia - Buena Vista Editores - Córdoba - 2016


domingo, 7 de agosto de 2016

ENRIQUE SOLINAS (BUENOS AIRES,1969)





LO QUE SE VA



Como la luz entre los árboles,
cada mañana.

Como una lluvia fresca
en medio del corazón:

  como la muerte;

como cuervos acribillados
sobre el asfalto,
carbón encendido,
sombra impura,
bajo la luz,
siempre,
entre los árboles.

Yo soy el que se va y el que regresa,

y el que se va otra vez.



LUGAR


En el fondo del agua
estoy
en el cielo.





EN VOS CONFÍO


Cuando era chico
en la Iglesia me regalaron
una estampa del Sagrado
Corazón de Jesús.

El rostro joven
no dejaba de mirarme
a los ojos,
al mismo tiempo que
la mano santa
señalaba su corazón,

      su corazón,

su corazón:

su corazón como una llama roja,
rodeada de espinas;
su corazón de fuego atravesado
por el mundo y la cruz;
su corazón divino y humano.

Entonces,en ese instante,
me di cuenta de que
el amor de verdad es un misterio
y que el dolor te hace más hermoso.

Para que brilles
y descubra tu belleza,

siempre,siempre,

siempre el corazón encontrará
una nueva manera de sufrir.




de Corazón Sagrado,Viajero Insomne Editora,Buenos Aires,2014

martes, 21 de junio de 2016

LAURA GARCÍA del CASTAÑO (CÓRDOBA,1979)




el secreto del amor



¿te hablé del amor?
¿de la crin filosa que a tu mano se enhebra?
¿cómo se ama?
¿como se administra una avalancha?
¿has visto una carrera de galgos?
el secreto está en la largada
me dijo un experto
en las bestias de aspecto sencillo y voluntad poderosa
en rostros escuálidos
de oídos sordos y piel clarividente
el secreto de la nieve
está en apretarla hasta que duela
él es un viejo hábil
le gustan las mujeres que cambian
de gris a azul metalizado
como la reina mora
es un pastor de la conversión
un fanático de las mutaciones
que exigen derrumbamiento
un jardinero de la espera
esperar que la maleza estalle
esperar que al galgo le brote la gloria dentro
esperar que el amor flote en un vaso
como un insecto inevitable
los galgos no son perros cualquiera
son esquimales altivos
que hablan otro idioma
guerreros de flacidez absurda
ángeles de otra siembra
poco corpulentos nada creíbles
y sin embargo miran un punto
siempre hacia adelante
correr desagotando la huida
hacia una meta trazada
por un experto en mutaciones
¿te hablé del amor?
¿de su crin fabulosa que se aprieta como la nieve?
un día es un perro marrón,silvestre ,cabizbajo
al otro es un galgo
alto,azul y prepotente
no
el secreto de las carreras
está en sus mezquinas  alianzas
para dejarse atrás
las cabezas se estiran
sobre la línea se traicionan
cambian
de azul metalizado a ceniza


de Los demonios del mar, Ediciones del Dock,Buenos Aires,2015

JOTAELE ANDRADE ( LA PLATA,PCIA DE BUENOS AIRES,1974)




La forma de tus manos


todavía es demasiado pronto para hablar
sobre tu ausencia

aún cuando los árboles se hayan
inclinado
hacia su sombra
incontables veces

que se haya lacrado el idioma con que te entendías 
con el mundo

no me resisto a tus cenizas
a la porosa desnudez de tus huesos
a tus extrañas manos desliadas
de cada objeto

pero reconstruirte
esforzarnos en los detalles
con tu modo de exhalar el humo del cigarro 
o de sentarte
es un esfuerzo inútil

es muy pronto para tallar tu corazón en mármol
para dejarte a la deriva en la memoria

siempre se adelantan otros muertos
otros rasgos
quizás más urgentes

sucede que ahora mi vida se aja
y recobra
o intenta recobrar
aguas lejanísimas
voces
cosas realmente sepultadas bajo tantos años

no contradigo tu carne disputada
tu sobrenombre flotando entre la niebla de los años
como un madero
sobre el que nadie sobrevive
o que jamás reverdece

no
sólo quiero decir que el mundo todavía tienen la forma de tus manos.



No se pretenda otra cosa


alguien baja las escaleras
levanta
y baja
uno y otro pie

pienso que sobre ese mármol no se escribirán epitafios
y que las huellas se acumulan
en el desgaste de los bordes

en lo que se rompe
sin estruendo
pienso

en lo que comienza a resquebrajarse
de un modo
imperceptible

pienso

digo
huellas

digo las desgastadas cosas por sobre las que pasan
manos
otros cuerpos

en el roce de todo con todo
pienso
en la lengua que raspa lo que nombra

en que nadie pretenda más que polvo
de este mundo.



La memoria del mundo



cada palabra que traemos al mundo
muere en el mundo
y suelta
acaso
la luz
un perro
una bicicleta oxidada

deja de sí
una estela de animal que se arrastró
hasta
vaciarse
con nuestro horror ante la muerte

cabe preguntarse
si el mundo
es algo más
que un enorme osario de cosas dichas
que se sueñan que se dicen

si nosotros mismos no somos más que un compendio de fantasmas
reunido en torno a una memoria
prodigiosa

que pregunta
por ella misma



de los metales terrestres - añosluz - Buenos Aires - 1915



lunes, 30 de mayo de 2016

Gustavo Caso Rosendi ( Esquel,1962)




A Adriana Belvedere


Llego a casa.Estás en el suelo. Mientras te levanto me viene a la cabeza aquella vieja película de Sansón.

Lucías, Lucía, un vestido floreado.Tus uñas estaban pintadas con el tono de esas flores.Y el templo caía.
Te siento,te pongo un abrigo.Te paro;se hace tarde.
Caminamos con dificultad de siameses hacia el auto.
Abro la puerta y te siento.Quisiera tener el pelo largo como antes.Arrancamos.Recuerdo cuando me lo cortabas mientras lloraba rabioso,cada vez más débil.
Llegamos.Alguien nos alcanza una silla de ruedas.
Te levanto y te siento.Te siento.Esperamos.Nos atienden.
Hay que seguir ese pasillo y tomar el ascensor - siempre hay que seguir-.Te levanto y te acuesto en una camilla.
La máquina se mueve y hace extraños sonidos.
Vuelvo a levantare y a sentarte.
Tus milanesas fueron y serán, únicas. Iba a decirte esto,pero no digo nada.
Una fractura. Tenés una fractura en algún lugar,parece.
No necesita operación.Se cura sola,dijo el traumatólogo.
Pero yo no sé. Hace ya mucho tiempo que no sé.
Salimos.Te levanto y te siento.Vuelvo a hacer lo mismo hasta que regresamos a esa casa
que ya no es nuestro hogar.
te beso y me voy.

Acelero como si despegara un cohete.

Un ojo rojo me detiene.
Miro los álamos al costado del camino.
Un tren pasa detrás
aullando como un viejo lobo.




A Carlos Aprea



Estás deshidratada,me dicen.
Al lado de tu cama un fierro de esos
que sostienen al suero,pero sin suero,
está cuidándote.
Te riego como si fueras una planta.

¿Te acordás - me decís entre dientes-

aquel día en que viniste a casa con tu bolso
y no parabas de llorar?
- Sí,cómo olvidarlo. Puse mucho de mí
para salir de eso.De lo contrario tu ayuda
no hubiera servido para nada.
¿Pero,qué está poniendo vos, ahora?

Cuando arranco miro los árboles de la cuadra.

Verdes,muy verdes,sacudiéndose en el frío.
Ellos sí que saben arreglárselas.
La vida es tan sencilla,tan elemental,
tan poderosa en su pulsión.

Pulsión. Esa es la palabra que debería

haber colgado de ese fierro
para que se quede ahí con vos
todo lo que dure este domingo.



A Héctor Berenguer



El jacarandá que un día me diste 
ya tienen más de seis metros de alto.
¿Te acordás que era una plantita
de no más de diez centímetros?
No recuerdo muy bien cuántos años
hace de ese día en que vos, sonriendo,
lo pusiste entre mis manos.Pero me
acuerdo de que esa fue tu última sonrisa.
Un día voy a llevarte a casa
para que lo veas.Quizá en noviembre,
o diciembre,cuando se pone más lindo.
Vamos a mirar hacia arriba,los dos juntos.
Yo te voy a ayudar a mirar hacia arriba.
Y vas a verlo acunándose como un niño
en el regazo de una pollera celeste.
Porque por  algo fue que me diste
aquel jacarandá aquella vez.Algo que aún
no alcanzo a comprender bien del todo.
Solamente he aprendido que la belleza,
algún día,cae.Se va.Y que la flor fecundada
en esta especie,se torna dura;muy dura.
Como una boca semiabierta,reseca;
que no sabe muy bien qué decir.
Pero un día de estos,voy a traerte, mamá,
para que veas la inmensidad de lo que hiciste,
casi sin querer.

Allá arriba,buscando el sol,
está tu árbol,ahora.


de Lucía sin luz,Ediciones El Mono Armado,Buenos Aires,2016


martes, 3 de mayo de 2016

RAÚL GUSTAVO AGUIRRE (BUENOS AIRES , 1927 - 1983)




Aclaración


Se trataba de obrar, no de importar. De pregonar los grandes poemas de todos los siglos,que ayudan a los hombres a vivir.Y de ensayar, si se tenía valor para ello,nuestro artefacto irremediable.Se trataba de simples hechos humanos,de recuperar,entre las relaciones jurídicas,un espacio sin condiciones para la amistad y el amor.
No se trata ni de nuestro rostro ni de nuestro nombre. Ni siquiera de dar un ejemplo,ni del bien ni del mal. Se trataba de cándidas aventuras a cuyo regreso aguardan los fiscales. No de ser uno el fiscal. Las máscaras, cuando se usaban,eran para la fiesta, no para la traición. Se trataba de vivir, no se trataba de escribir. Ahora está todo enrevesado, y los colegas abundan.
Esto es el fin.


 de Antología (1978) según la versión que figura en Obra Poética - Ediciones del Dock - Buenos Aires - 2015

domingo, 1 de mayo de 2016

MARÍA JULIA MAGISTRATTI (1976, AZUL, PCIA DE BUENOS AIRES)

Pegar la vuelta



Deberíamos volver a nuestros pueblos
con la bolsa de los mandados,la regadera,
el hongo de yeso
intactos.
Volver a pronunciar el nombre de un santo patrono,
sólo porque no tiene sortilegio
y sí en cambio,el horizonte abierto
y la memoria del olor de las casa de familia,
                                                                       nunca el mismo.

Oirás en el camino de regreso decir "allá eramos pobres"
y antes de que te acuerdes
ya tirante esta la costura en tus rodilla,aquello del vuelco de la infancia en bicicleta
y ya presiente a los trenes que llegan
tus oídos pegados a las vías.

Barro y piedra son las constelaciones reales,
sin límites
como la desigualdad y los opuestos.

El futuro devuelve las estampa de un anciano
correteado por los niños
y volando ropa de las cuerdas.

No hay remedio para los que bebieron del ombligo de una naranja.
Vivirán desesperados aquellos que descubrieron la división
del mudo
detrás de una ligustrina.
Y el tamaño de sus deseos irá en línea recta al horizontes
igual que las hormigas.

Si ya no reconoces las llaves con las que abría la puerta
de tu casa
deberíamos volver a nuestros pueblos
a encontrar
los tesoros que dejamos a merced de las gallinas.


Tormentas



Alguien suelta los alguaciles
y prueba la explosión  de los animales sobre parabrisas.
Tendrás que apurarte.
Hay tormentas que te seguirán corriendo de día en día
como una sombra.
Una vez oídas,tus células reaccionarán ante los mares
y a esos lagos que se incorporaron a tu tristeza como una saladura.

A la primera gota,salen los dados del cubilete
y las viejas cierran la canasta impura
ante que la lluvia se lleve el pozo
- cada casa en las noches de tormenta queda hueca -

Hay rayos que caen antes de llegar a tierra y son para siempre.

Nos quedamos quietos 
como si hubiéramos odiado mucho.


Las partes


Lleva una soga en la mano
y la soga lleva una vaca entristecida.
Todas las vacas del mundo están entristecidas.

Y si sucede la soga y la vaca,
también sucede el hombre,velado de un ojo,
cantado en la madrugada por los gallos.

El ojo que le falta soy yo que lo miro,
y todo mi cuerpo tiene presión de ojo,viaje de iris,
y me vuelvo absoluta
porque miro a un hombre,una soga y una vaca.

Siempre somos la parte que a otro le falta.

Alguien puede ser ahora las manos que he perdido;
mi mente soplada por vientos que también son de la tierra pero
que suceden adentro
y mi corazón.
Alguien que tenga un músculo puede ser mi corazón
que me sobra y me falta;
que de madrugada,cuando los gallos cantan,
se abisma
y acontece lejos su abeja entre las flores.

Alguien puede tener lo que nos falta.

Yo tengo ahora un deseo demasiado grande
que se vuelve
hombre,
soga
y vaca entristecida.

del libro Pueblo ,La Gran Nilson, Buenos Aires,2016