domingo, 27 de mayo de 2018

MATÍAS BONI (RÍO TERCERO, PROVINCIA DE CÓRDOBA, 1975)





FUGA MENOR


I


"Sólo la brevedad conquista"

Fierro

Tanto si conjuga futura una dura herradura, una dura herradumbre de que como certidumbre, tanto despótico o tirano, sea la forma de un ano que ovilla todo Estado en su gavilla. Tanta manija dan los que funcionan funcionarios de las desdichas,tantas dichas dijeron los que comieron de ese engrudo que embicha .Un estado organiza en cada órgano tantas desdichas, tantos dichos, sus bichos agujeros son los hueros parejeros de parlamentarias justicias. Tantos dichos escuchados y aparejados en la espera desesperanzada.Tantos,pero tantos,que no suman. Tanta espuma de dichos,tanto seducen con palabras que en una de esas, en una de esas que van y vienen uno se atiene, uno se atiende en cada tenderal. Uno en cada cantera no sabe, trata los destratos en una suma incompleta para repletar sus tretas y sotretas. El que manda demanda,el que manda atrapa en la trampa con sólo dichos, con solas dichas. Trampea cada consuela, cada desvelo, a cada cual que tormenta para tener la siguiente vez la oportuna de su fortuna, la de tener para decir algo.Y este viejo sotreta se engancha en su cancha, en su roña se ensancha por cada consola de su suelo, tanto se enganchó que escuchó proferir ,escuchó un mudo, un silencio bisbeado que era mejor no estar aislado. Escuchó un suelo de su desconsuelo, un pesar de sus medidas,escuchó con pesar un mandato soso y procaz de que era mejor no estar solo, de que a lo mejor buscar alguien agita también, tan bien una dicha. Un estado es mejor no escuchado que pregonar sutura la trampera de sus luchas. Con que cuerda concuerda el viejo sotreta sus soledad poblada y masca la aplanada demanda. Qué revancha se podría tomar si ya expande su pelambre para alguien que se cuele su anidar. Buscar alguien era una afrenta,una fuerza a convenir en su ejercer, en su fin.La mandada se apropia apoyada en la costura de la dura pausa de un pasado que exonera, canchea la ensanchada carretera.Y de tanto valorar su soledad encontró su porfía, encontró cuando menos lo esperaba, encontró su demolición, otra más de tantas, de tantos la suma se resuelve mimando un deseo rebelde. Se jugaba tanto en ese deseo atroz, se jugaba la siempre jugada, la misma tirada entre querer y dominar su fortuna. Se jugaba y bastaban sus desvelos y sus velos que tanto guardaban sus dichas. Y digo dichas por decir que para aparejar, para seguir y para que sigan hace falta apalabrar, hacen falta credos desdichos.
Un Estado captura por despótico,por cada emperador asumido en su nido como Tuerto visionario de sus descuidos, como Mago que liga las vigas de sus conjuros predicho. Un Estado empareja cada injusta reja de su ley perpleja. Un rey cuya servidumbre se hace reciedumbre de sus propias quejas. Un rey jurista que que banca la banca de cada terruño adherido a su nido de tiempo indefinido. Somos inocentes, grita la gente, somos inocente gritan, hoy que abunda la errabunda perversión herida. La moneda que impuesta siempre enhiesta es la que obliga, la que acredita, la que con fianzas da finanzas para organizar sus retóricos descansos. El viejo que se había hecho un trecho,una tregua adusta,de unos gustos porfíos. Pero un Estado manda siempre a ser la hacienda adherida a sus heridas por convencer.
Si hay motivo sincero para escribir,uno no,uno no debería contar nada para saciar, uno canta estirando la piel lo más cerca posible , lo más cerca audible. Entre lo crudo y acertado hay actos fallidos: un viejito que por las noches va a la cama con su pan diario, en pantuflas, uno sabe, uno es un espacio diario que siente como afluente repetir lo rodeado en un momento en lugares que dan lo mismo. Quedan en su máximo punto una vida, queda decir de ida y vuelta apuntar las comedias. Queda ir de aquí para allá en el empeño de enredar un transcurso. Lo que dura tortura a la larga o a la corta por vivir y trabajar en estos detestables siglos. Si glosar la testa uno detesta, uno sabe/uno desea dicen algunos versos que en cualquier lengua plena y sonajera inclina lo propio y ajena. Hay en ambos quedos un amor propio y ajeno, hay, aunque los de afuera insistan, en intimar un destete o detestar. Hay los que afuera dirán "¡Hurra por respirar"!. Hallar fornas a través de un ella,de una mujer que en vida,envido y embebido presencia la seducción tantas veces evocada. Cada uno a sí mismo se habla o se canta. Dice los espléndidos amaneceres de un cansancio o atempera cositas pequeñas de alegrías, que monda puestas en espiral, presentan los conciertos ciertos y abiertos por delante de sus tremendos y sendos arpegios parejeros y sonajeros.
Desechar mundos,desechar vientos mundos negando lo puesto e impuesto, orgullos y envidias de sistemas que faltan y subsidian, lo que es la suma y ahora repleto completo:"uno no sabe/uno desea/lo que es la suma". Girando la cabeza, un acto infame como estirar o agacharla, girando la cabeza aviesa para que tiempo y diferencia se alienten a condición de separar quitados por jadeos y quejidos unos vaciados caídos, caotizados, caracterizados en bloques de lo que uno formula,de lo que unos muda y mula en sus así lo quise si es un credo. Sí,eso creo. Sí,depende. Después de todo no creo, invento en el desvelo palabra por palabra un seguimiento incierto de voz y concierto. Si lo que se encastra no es obra, si lo que encastra es modalidad y violencia resuelta que trata de hacer que vuelva escrita en cada página un arreo de aliento y espanto. Cada tanto desde que todos quieren hablar, cada tanto,canto un pretexto,un aburrimiento, un salir y comenzar algo que desvelo soplado, deshecho y fustigo y afectado quiero con el "una vez era",tener un cuerpo. Existen,una gambas que sisean,ambas existen que se gambetean.


de Fuga  Menor, La Comarca Libros, Buenos Aires, 2017


domingo, 29 de abril de 2018

MARÍA DEL CARMEN MARENGO (BALNEARIA, CÓRDOBA,1968)





Encontrar
nuestros juguetes 
de niños,
remendar sus ojitos
lamentar sus cabellos,
dejarlos,
acomodarlos
en una valija
y partir.



Los mapas.

Recorrerlos todos.

Pero cómo hacer
para estar
en el mismo lugar.





El mapa
donde los animalitos
estaban perdidos
creció
y se multiplicó
hasta que se perdieron los caminos





de Juguetes errantes - Wandering Toys . Buena Vista Editora, Córdoba ,2018.
Edición bilingue ilustrada por Cecilia Mandrile (Villa María , Córdoba,1969)

lunes, 16 de abril de 2018

ANDREA FARCHETTO (COLAZO,CÓRDOBA,1967)




Y yo elegí
    el aire
porque me deja
hacer fuego
   y arder



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Aprender:
la casa vacía
es otra cosa



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    Canto
a esta extraña
desesperación del lenguaje
a la porción de pan diaria
al tiempo que se fue sin saludar
                    hoy
                el poema
es una noche boca arriba
       con ojos de pez





de Todo lo oscuro canta, Alción Editora, Córdoba, 2018

lunes, 9 de abril de 2018

José Daniel Cesano (Córdoba)



Berlín, andén 17



La niebla,
oscura, como las fauces de los perros
coléricos,
fría, como los fusiles de los guardias
inquietos,
envolvió todo.
Parecía una pesadilla:
gritos, llantos, abrazos desesperados
bruscamente desatados...
Pero no fue un sueño atroz:
el tren se detuvo y su negra boca devoró
familias enteras...
Hoy, cuando otras intolerancias nos distraen,
un puñado de piedras lava las culpas.




de Los rostros de la intolerancia y otros poemas - Alción -Córdoba - 2018

lunes, 18 de diciembre de 2017

MARCOS AGÜERO (CÓRDOBA,1972)



Me gustaría que Mario Pereyra
manejara un taxi
le miraría un rato la nuca y los ojos por el espejo retrovisor
le pediría que me llevara hasta la verdad
Ahí lo quiero ver.


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No me molesta 
abrir tu frasco de mermelada
o juntar los vidrios de un vaso
que no pudiste retener
Me acostumbré a repetir
lo que digo
no pasa nada
un eco vive en nuestras charlas
En la sobremesa
me gusta sentarme a tu lado
sentir ese olor
coca que te trae la boliviana
bulto en tu mejilla
y yo
vecino de las hojas que te calman.


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Da un no sé qué
verla tan poeta
y lo bien que le sale
no saber que estoy aquí
Qué buena idea su edad y su camisa
la manera de beber y estar parada
qué buena idea que no ría
qué buena idea molestar su adiós tranquilo
y comprenderla
en algún lugar
donde lo único imposible
sea yo.



de Con vos las palabras son las cosas, Buena Vista Editora, Córdoba, 2017

Renée Fernández Lawson (Córdoba,1975)



Mi gin tonic - Andrés Calamaro



a Ovaldo Bossi

un gin tonic bastó
para que nos reconociéramos

desde entonces
casi todas las noches
me llega un sobrecito

sin ver el celular puedo saber que es él
que son la veintidós y treinta
y ha tomad el tren que lo lleva a su casa

un trago
el tren
un mensaje de texto

son atajos
suspenden la distancia

juro por todos los gin tonic del mundo
a la hora en que las palabras
encienden el espacio con sus buenos deseos

cierro los ojos
imagino su tren
y pido el mío



El oso - Moris

a Emilia y Gabriel Pérea Barberá


en medio de una conversación sobre otras cosas
le pregunto por su hija
mira la hora
marca un número y espera

aunque mínima
la anticipación lo hace temblar

a muchos kilómetros de acá
suena un teléfono
ella corre a atender

aunque no pueda verla
imagino su sonrisa
las estrellas encendidas en sus ojos
ella le pide que le cante la canción del oso
y él, la cara iluminada por una felicidad
que no le había visto nunca antes
se la canta

una y otra vez
una y otra vez

como si la canción
y la ternura del mundo
no tuvieran final


Zamba de Lozano - M. Castilla y C. Leguizamón

A Alejandro Orellana



cuatro de la mañana

estamos con los ojos chinos
de alcohol
de sueño

en un silencio íntimo
el Ale larga con la introducción
en la guitarra

uno de los amigos improvisa una caja

mi voz se suelta a correr por la senda
que van trazándole las cuerdas en el aire

al final de la zamba el Ale dice
estamos para grabar
y nos reímos

el cielo arriba
queda en el piso once
de la calle Jujuy



de Soundtrack, Buena Vista Editora, Córdoba, 2017





SOLEDAD VARGAS (SALTA,1982)



Hay salas de espera y sala de espera
En el umbral de algunas
no se distingue de qué lado queda la muerte
el dolor que oprime el pecho
no es suficiente para localizar
La señora viejita le dice al joven
que esto no es vida, mejor, dejarlo partir
Los que llegan tarde, están asustados
se llega a destiempo para no saber
Hay otra abuela más lejos que hace así
con los pies, y está firme
quiere ganar la visita de familiares directos
(ya preparó una crema para las piernas)
Estamos nosotras, profesionales
que creímos saber algo
Pienso que no sé nada
que me duele el pecho
no sé que tengo que ver
con la vida de algunas personas
mucho menos con la muerte
Dicen que cuando les hablás en terapia intensiva
ellos te oyen y a veces se agarran
querría saber eso
Me gustaría saber si ahora quiere vivir.



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Allí somos lo que nunca quisimos ser
lo que nadie nos preguntó
el paisaje es más que una espera
con un ciego que vende cubanitos
el que abre la puerta mira el picaporte
el que mira la puerta no ve nada
¿Realmente creemos que en estas cajas
hay algo preparado para nosotros?
Una vez me acerqué tanto
que escuché a dos señoras hablando
pobrecita, tan joven y el estudio salió mal.



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Elucubraciones en la sala de espera


Subo el volumen de Juana Molina
No quiero escuchar a la señora que lee la biblia
Puedo pasar semanas enteras sin pensar en la enfermedad
No tengo suerte con él
Hay 50 personas que van a entregar su sangre antes que yo,
ninguna tiene esperanza
Qué bien le queda la sonrisa a las señoras de 40
El chico lindo que también espera,me sostuvo un  poco
la mirada. Parece turbado. Su papá sentado detrás de él.
No se hablan
¿El chico lindo estará enfermo?
Me vuelve el insomnio de anoche.
Alta complejidad es ,lo que se siente antes de abrir un sobre
de esos que entregan acá.
Pasaron los 50 tristes.
Es mi turno.

de Nosotros nos fuimos antes ,Buena Vista Editora, Córdoba, 2017