sábado, 28 de marzo de 2015

ENRIQUE SOLINAS (BUENOS AIRES,1969)

                 


  EN VOS CONFÍO



Cuando era chico
en la Iglesia me regalaron
una estampa del Sagrado
Corazón de Jesús.

El rostro joven
no dejaba de mirarme 
a los ojos,
al mismo tiempo que 
la mano santa
señalaba su corazón,

      su corazón,

su corazón:

su corazón como una llama roja;
rodeada de espinas;
su corazón de fuego atravesado
por el mundo y la cruz;
su corazón divino y humano.

Entonces, en ese instante,
me di cuenta de que
el amor de verdad es un  misterio
y que el dolor te hace más hermoso.

Para que brilles
y descubra tu belleza,

siempre,siempre,

siempre el corazón encontrará
una nueva manera de sufrir.




EN EL DESIERTO




Si lo que digo existe porque es cierto
y el resto es simulacro,ensoñación,
imágenes creadas para distraer
la atención del sentido verdadero
y comprobar la certeza
de que todo es incierto,
entonces callaré.

Coseré mi boca
con los hilos bellísimos del sueño
para que las palabras
desconozcan
su destino.

Pequeño corazón,
                           la soledad es esto:
un hombre sumergido
en el interior de su sombra;
en la alta noche.



DISTANCIA



Cae una hoja desde la copa
de un árbol altísimo.
Mis ojos atrapan la imagen
en ese instante lento
y siguen su recorrido.

Esa es la distancia absoluta
que existe 
entre vos y yo.

Esa es la distancia
cuando mi corazón
cae de tus manos

y contra la noche

se estrella.


del libro Corazón Sagrado, Viajero Insomne Editora, Buenos Aires,1994

viernes, 30 de enero de 2015

RAÚL O.ARTOLA (VIEDMA,RÍO NEGRO,1947)




Lo que no se puede explicar no necesita razones. Sólo resiste la formulación poética,que no siempre se compone con palabras. También los silencios,el vacío,dan cuenta del misterio.


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Toda persona brillante tienen un lado flaco,que es siempre el mismo : no sabe cuándo detenerse.

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Hablé tan bien de mí en el pasado que no tuve alternativa : mejorar un poco cada día; mal que me pese.


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Paciencia y astucia, se dicen los que esperan milagros en los que no creen.

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Hay tanto viento que no creo que el día de ayer haya quedado en su sitio,donde estaba anoche cuando me fui a dormir.

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Ningún resultado mejora la oscura e incierta dicha de la víspera.

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de Registro de hora prima - Ediciones La Carta de Oliver - Vicente López-Provincia de Buenos Aires - 2014

miércoles, 28 de enero de 2015

LAURA GARCÍA DEL CASTAÑO (CÓRDOBA,1979)


El río Awash



Al norte de Etiopía,en la tribu Afar
una mujer camina quinientos metros hasta el río Awash
para traer veinte litros sobre su hombros

A simple vista,parece no costarle esfuerzo
como si antes cargar todo ese peso
hubiese tenido que vaciar su propia sed.




Oscura importancia



Abrí los ojos y ví
el perro que solté a la propia carne
la fatalidad que me dominó con su látigo
la pólvora de los muertos cargada en el arma del vivir
la flacura del grito
la madre arrancada como un brazo

Me vi salivando a la rutina del asco
sacando las manos por la ventanilla de la rabia
Me ví fuerte para lo que no estrangula
puntual para lo que no sosiega
despierta para lo que no se levanta
La niña iba perdiendo nitidez
cuando le acercaba la linternita de los hombres
Yo fui un rostro angelical,una lámpara de kerosene
volcada a la menor verdad
una blusa que perdió su for,su escarapela

y soy incapaz de hacer planes

Qué parte estoy viviendo ahora del espejo
Qué brilla en el sudor de aquel espanto

Haber sido fruto  de la casualidad o la ignorancia
Cómo era mi voz
Qué olvidé adentro de los hombres

Abrí los ojos
encendí la maquinaria del animal doméstico
perdí todos los puntos de vista
abandoné mi oscura importancia

Así como se mastica un autito de plástico
como  se rompe la alcancía de los sueños
llena de monedas falsas
como se arroja un mantel

Así

en lo que tarda una semilla en brotar
en lo que tarda un dios en marcharse.




Bajo el agua y a tientas

"En estos oscuros y silenciosos años..."
Helen Keller



Nací bajo el agua y a tientas
Viví como el oso en la garganta de un zoológico
En mi cara el sol se apoyaba como un muerto
Me decían la milagrosa
la que apretó un cuello y desenterró un farol
para conocer la vibración de las palabras
y atar allí los ojos como espejos
Inventé señas de vida y muerte
en las palmas de los que andaban por el bosque
desmalecé el camino en Alabama
con los dedos
supe lo verde,lo azul,por la firmeza interior de mi deseo
para que pudieran bucear en esa jaula
tuve que coser la tela del abismo
con el hilo más claro de la voz.


de El sueño de Sara Singer - llantodemudo Ediciones - Córdoba - 2014


martes, 27 de enero de 2015

ANTONIO MORO (CÓRDOBA,1955)



XVI


El juego de ponerse límites a sí mismos
es uno de los placeres secretos de la vida,
dijo Chesterton

y recordé mis renuncias que eludieron
las opciones de repetir sólo comodidad,
recordé las sensaciones inconclusas
musitadas en el sueño como una pesadilla
que no puede reunir el cuerpo del despojo,

recorrí mi camino,me extravié
en los cantos de frontera
cuando el mar aleja,acerca
piedras preciosas, zapatos viejos,
un pedazo de remo,

sentí que lo quitado
lo ido de mis días era aquello
que habla de un límite

la muerte prematura de lo inmaduro
girando en el huso
con la arcilla de los días.

Alfarero,no olvides las grietas
del barro horneado sin pasión.


XIX

A Leopoldo Marechal



                ¿Cuándo apagar la luz
equivale a dejar de ver?
¿y encenderla pronunciarse por la llama?

¿La amarra se fortalece con esto?
¿Así devienen la añoranza en apego?

Los nudos que tienen vida
¿al desatarlos,
se alimentan con la fuerza del amor?

Cuando la luz cae en la sombra
aquieta su trabajo,recuerda,
los ápices de su inspiración,nutre
el pulso original de noches y días.

Cuando se enciende
fluye en los bailarines la destreza
  y la oración dedica sus brazos al sol
con una paciencia que los colma.

Unión de la luz e iluminado
uno y otro creador y creado
                                        contemplan
el cable de la amarra y en su extremo
el imperativo de evitarla
como la instrucción
de un dios perfecto,pero pueril.

¿No deberíamos pensar que sólo un dios
añora desprenderse de las amarras?
Tal vez la añoranza sea ese río
donde no importa el color del velamen
ya que el retorno conduce a una casa
abierta a la existencia de los mundos.

¿Será que amor no abandona
sus ciervos perdidos en la oscuridad?


XXIV


Padre,
vos que venís del aire,
memoria del tiempo y canto del benteveo,
mientras doy vueltas bajo el olivo
que podaste una tarde,

te pido
que cuando busque una mirada
no me miren como a un expósito
porque si bien he ayunado muchas veces
lo hice por el placer de la resistencia,

que cuando tienda mis brazos
no me abracen más que a los comunes
porque en mis alforjas
guardo tan sólo papeles,

y cuando quiera hablar
no me escuchen repetir algún credo
que esta boca no simule su ignorancia. 



de Otra sombra en el árbol - Ediciones Letras y Bibliotecas Córdoba - Córdoba- 2013






lunes, 8 de diciembre de 2014

OSVALDO PICARDO (MAR DEL PLATA,1955)


Olvidamos la música en el viejo contestador automático


Hasta una de esas cosas 
que ya no se usan llegó a atrapar
sin que uno se diera cuenta,una partícula
del oscuro universo.
Lo alumbraron por un instante.

Incluso en el contestador
viaja algo de mi madre.Su voz
al otro lado del teléfono,
millones de años luz.

¿Cómo era? En las voces hay una música
pero tarde o temprano olvidamos.
¿Cómo se hace para volver a escuchar?

El sonido regresa vértebra a vértebra
con viejas preguntas
y apura el cuerpo entero por la garganta.
No encuentra palabras. Atraviesa esa frontera
del oído enterrada en la inexistencia.

Y es cuestión de reconstruir el tacto
rugoso de nuestros genes dramáticos,pero
ni siquiera un hijo habla igual que su madre.

Hay más.
Mucho por comprender en una voz olvidada.



Teoría del color alrededor de un significado


Con las lluvias el limón parece más amarillo.
A la sombra.Adentro de la barnizada fronda.
Ni todavía redondo ni todavía arrugado
es un brillo contra un fondo de claroscuros.

Aislado entre lo amargo y lo dulce
resulta un débil latido,ahí,sobre la tierra,
de nuevo aparecido.
Y está a punto de decir algo.

El color de un significado
va cambiando con los días.También
su objeto en la estridencia de la luz
como en un cuadro de Kandinsky.

Lo estoy viendo al final del corredor
donde hay que ir a buscarlo.
Es necesario acostumbrar la mirada
a esa insistencia con que las cosas regresan. 


Receptiva y elemental el agua nunca hace diferencia


Otra mañana la abuela Rosa
te mostró un picaflor muerto.Flotaba
en un balde como una floja espuma.

"No hay otro pájaro igual",te dijo.
"Le prestaron el vuelo y no quiso devolverlo".
Había diluviado por la noche.

Entre rayo y rayo,las sombras
se agigantaron sobre las paredes.
Y reventaron los techos.El mundo
del sueño,se había dado vuelta.

El agua que todo lo recibe
nunca hace diferencia.
En su balanza transparente
cada uno obtiene su auténtico peso.



Del libro 21 gramos, Ediciones En Danza, Buenos Aires, 2014






sábado, 27 de septiembre de 2014

CARLOS SCHILLING ( SUNCHALES, PCIA DE SANTA FE,1965 )





TRÍPTICO



I


Nunca supiste cuánto me querías,
a veces más, a veces menos, ni
cero ni mil, la cifra no era exacta,
y te faltaban dedos en las manos
para sumar con la derecha
lo que restabas con la izquierda: tres,
dos, uno…  todo ese  tiempo ya negado
a mí desde el principio.
                                      O, quizás,
algo menos dramático: la forma
variable de tu firma en los papeles,
las fotos de tus hijos, los zapatos
de fiesta que debías devolverle
a una amiga…  ¿Contaste alguna vez
mis regalos casuales? No, no creo.
Si el día en que volvimos a juntarnos
no recordabas mi segundo nombre,
menos recordarías ese buzo
violeta que te di en el invierno
del único año que me importa.
                                            ¿Fechas?
Tengo más fechas, claro, pero elijo
una imagen: tu cara, tan hermosa
en la foto guardada en un archivo
de Google que me duele cada vez
que la miro, tu cara, y con tu cara
todo lo que me falta de tu cuerpo
en la mitad injusta de mi cuerpo
(idea que Platón pone en la boca
de un cómico).
            Termino, ya termino,
sólo quiero pedirte que digamos
los dos juntos la cuenta regresiva,
por favor, desde cien mil hasta cero,
no en voz alta, callados, sin pensar,
como si alguien contara por nosotros,
tan lentamente que, según mis cálculos, 
podríamos tardar un día y tres
horas. ¿Es mucho? Bueno, negociemos.
¿Un solo día? Nada más te exijo:
un solo día y borro este poema
para siempre. 




II



¿Puedo insistir ahora que ha pasado
mi turno y ya ninguno de los tres
deseos que pedí aquella noche
me será concedido? Vos estabas
conmigo y viste ¿no? la misma estrella
que trazaba una curva luminosa
en el fondo del cielo; pero es obvio
que pediste otra cosa, ser más libre
que yo, no someterte a la ambición
que me negaba y me volvía estúpido,
fanático, insensible al esplendor
de lo que no requiere ningún plazo
para dar todo lo que puede dar
y cumplirse en sí mismo. Hoy al revés
cuento los días (viernes, jueves, miércoles,
martes, lunes) en busca de la fecha
exacta que revierta mis recuerdos
y los conduzca en dirección opuesta,
desde el final hasta el principio, sólo
para verte otra vez tal como eras
antes de que escucharas mis deseos .





III

I may have made it rain
                                  Britney Spears



Es la primera vez que te lo pido
y es la última: volvé, volvé, por Dios
volvé, que lejos ya estuviste, vamos,
llegó mi hora de ver tu cara todos
los días y de hablarte y de comer
sobre la misma mesa el mismo plato.
¿Te espero con un vaso de campari,
hielo y naranja o preferís un vino
rosado? Hice lugar para tu ropa
en los armarios y dejé pagado
un mes el alquiler de la cochera
para tu auto. Volvé. No te lo pido,
te lo ordeno: volvé. ¿Sentís el aire?
¿Ves las nubes? Se viene una tormenta
no anticipada por los noticieros
meteorológicos: habrá granizo,
cortes de luz, inundaciones, ramas
caídas en las calles y algún muerto
no reclamado por sus familiares.
Tal vez no sea el modo más gentil
de decirte que el tiempo, el señor tiempo,
se ha puesto de mi lado y con mi voz
te exige lo que yo te exijo ahora:
tu inmediata presencia…Bien, entonces,
¿voy sirviendo un vaso de campari?  


estos poemas pertenecen al libro inédito Ensayos de voz



lunes, 18 de agosto de 2014

BELÉN CIANFERONI (SANTIAGO DEL ESTERO,1987)

 
Silencio! Cuerpo Hablando

 
Es necesario
y urgente
escuchar a nuestro cuerpo.

Prestá especial atención
al susurro de los pulmonmes.

Por favor, my dearest,
concéntrate,
en la melodía de los huesos.

Escuchá a tu cuerpo.

Ala sabiduría de la sangre,
en cada gota,
en cada célula.

Por favor, pegate a tu piel.
Amala.

Te canta una canción de cuna
Todas las noches.

Tu cuerpo está hablando
y hablando
y hablando.


 
Notas mentales

 
creo que va a ser una noche de apuntes.
Está escrito,
vos tu casa,
yo la mía.
La rutina inconclusa,
los cafés,
el ron,
y la resaca matutina de todos los días.

Después el lunes con las malas traducciones,
terribles
hablar en el amado inglés
y con mi portugués mediocre.
Tal vez las ansias de puentes,
de querer torcer el destino,
unir continentes a fuerza de letras,
quizás mi espectativa
en degradé con tu realidad.

Luego saltamos días,
olvidamos besos;
por causa de la falta de oxígeno
o la habitación repleta de desconocidos.

Quise serentas...
en la era youtube,
mariachis,
velas vino blanco,
chardonnay en lo posible
y me pasaste el link de la descarga.

Y yo sigo meditando...
pero me retiro
“son sólo apuntes
de una relación inconclusa”


 
De disfraces I

 
Sí,
soy la nena con los vestidos
más tristes
de la sala.
Esa... la disfrazadita de burócrata,
que sella en blanco y negro
y formula cuadraditos al hablar.

Esita,
que al pensar en vos
llora en prolijos rectángulos.


 
Sobre amores inanimados

 
una copa de cristal,
balanceándose,
alborotada
en el borde de la mesa.

Un vaso
que debe
estallar
en miles
de
partículas
por el universo de tus mosaicos.

Vidrio
que debe
romperse
pero
aún
permanece intacto.

Así existimos.


 
El arte de cortar

 
Corto límites
lazos
hilos mal cocidos
corto tu camisa, mangas, pantalón
y tu bragueta,
corto tu sombra,
el espacio donde habitabas
corto la manguera del tubo de oxigeno
que reservé para vos
ya no es
necesaria
ni vital.
Porque ya no existe...


 
Cuerpo

 
toco mi cuerpo
y lo siento
como un agente extraño,
ausente de mí.

Marcha,
pero
no voy
dentro del movimiento,
ni con él.

Mi cuerpo
ha dejado
de girar,
ahora se queda inmóvil
mientras camina.
Se escucha
muy despacito
una nena que llora,
creo que ha perdido
su juguete favorito.


 
La nena de los noventa

 
With the lights out is less dangerous
Nirvana

te acordás caundo era tan fácil deprimirnos
cuando escuchábamos nirvana o pearl jam, sin parar
si si si si si si
entre el actual “no em rompas las pelotas”
y el “no soso vos, soy yo”.
Te acordás
nos bañábamos en música,
perfumábamos de hambre
y alimentábamos con jeringas.

Nos hicimos de todo, loca.
Para callar los gritos,
adormecer las nena
y mentir lo que éramos.

El y2k te encontró concéntratetachas en el pantalón,
tachas en el corazón,
tachas en lso labios,
querías tachar algo.

Escuchabas lo que te hiciera saltar, flaca
o al menos calme las ganas de romper los platos
y cuando lo hacías,
susurrábamos bajito,
para que no se enteren
para no despertar a tu viejo.

Mentíamos hasta el empacho
en el depto de susy,
y el de la pato,
en lo de mayra,
a la vuelta de la esquina en la plazoleta,
lo escondimos
y me enterraste para siempre.

Escondimos lágrimas,
las tragamos,
las bebimos todas
hasta la última gota.


Te queda algo, flaca?
A mí,
nada.
 
 
del libro Damage Therapy - Intravenosa Ediciones - Jujuy - 2013