lunes, 18 de diciembre de 2017

SOLEDAD VARGAS (SALTA,1982)



Hay salas de espera y sala de espera
En el umbral de algunas
no se distingue de qué lado queda la muerte
el dolor que oprime el pecho
no es suficiente para localizar
La señora viejita le dice al joven
que esto no es vida, mejor, dejarlo partir
Los que llegan tarde, están asustados
se llega a destiempo para no saber
Hay otra abuela más lejos que hace así
con los pies, y está firme
quiere ganar la visita de familiares directos
(ya preparó una crema para las piernas)
Estamos nosotras, profesionales
que creímos saber algo
Pienso que no sé nada
que me duele el pecho
no sé que tengo que ver
con la vida de algunas personas
mucho menos con la muerte
Dicen que cuando les hablás en terapia intensiva
ellos te oyen y a veces se agarran
querría saber eso
Me gustaría saber si ahora quiere vivir.



*****************************+


Allí somos lo que nunca quisimos ser
lo que nadie nos preguntó
el paisaje es más que una espera
con un ciego que vende cubanitos
el que abre la puerta mira el picaporte
el que mira la puerta no ve nada
¿Realmente creemos que en estas cajas
hay algo preparado para nosotros?
Una vez me acerqué tanto
que escuché a dos señoras hablando
pobrecita, tan joven y el estudio salió mal.



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Elucubraciones en la sala de espera


Subo el volumen de Juana Molina
No quiero escuchar a la señora que lee la biblia
Puedo pasar semanas enteras sin pensar en la enfermedad
No tengo suerte con él
Hay 50 personas que van a entregar su sangre antes que yo,
ninguna tiene esperanza
Qué bien le queda la sonrisa a las señoras de 40
El chico lindo que también espera,me sostuvo un  poco
la mirada. Parece turbado. Su papá sentado detrás de él.
No se hablan
¿El chico lindo estará enfermo?
Me vuelve el insomnio de anoche.
Alta complejidad es ,lo que se siente antes de abrir un sobre
de esos que entregan acá.
Pasaron los 50 tristes.
Es mi turno.

de Nosotros nos fuimos antes ,Buena Vista Editora, Córdoba, 2017

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Carlos Schilling (Sunchales,Santa Fe,1965)



Tres muertos


Él

Nosotros dos sabemos que murió
un canalla menor.Tenía edad
para seguir viviendo y estafando
a sus viejas amantes unos años
más. El breve obituario en el periódico
que odiaba resumía su existencia
literaria a tres libros de poemas
y una novela que ganó un segundo
premio municipal o provincia.
Vos sentías por él lo que yo nunca
sentí: respeto, amor, tal vez piedad,
aun cuando pensabas que sus versos
pulidos hasta la impotencia no
compensaban el tiempo derrochado
en componerlos. Si querés, ahora,
mandame tu dolor,encapsulado
en una lágrima;prometo serle
fiel por un día.


Vos


No revisé el poema que escribí
unos días después de tu velorio,
y ahora es tarde para corregir
su falta de distancia emocional,
legible en las palabras "breve ángel",
que dan pudor incluso entre comillas.
Supongo que el poeta adolescente
de la familia en duelo no podía
perderse la ocasión de ejercitar
su voz con un motivo tan sensible
como una prima muerta y recurrió
a la más popular de las criaturas
celeste...Perdoname, perdoname,
no he mejorad nada en estos años:
la sinceridad solo es un estilo
que se puso de moda y que practico
en casos de necesidad extrema.


Yo

Cuando te entreguen el certificado
de defunción, fijate  que mi nombre
y mi apellido estén escritos  sin
errores ortográficos. Si es cierto
que el destino depende de una letra,
sería injusto que la mano inepta
de alguna secretaria de hospital
provocara un desvío en ese viaje
al otro mundo y yo jamás pudiera
encontrar el camino de regreso
para ser tu fantasma.


de Ensayos de voz, Buena Vista Editora, Córdoba, 2017

Gustavo Caso Rosendi (Esquel,Chubut,1962)


-¿Por qué le tenés miedo
 a la oscuridad? No hay nadie ahí
-decías,mientras tu mano
intentaba soltarse de la mía.

Y ahora que estoy
mirando desde adentro,
corroboro tus dichos.
No hay nadie aquí.
Ni siquiera tu mano.

A eso le temía.
A que en la oscuridad
no hubiera nadie.


*******************

MI MAMÁ ME AMA
- me hicieron escribir en el cuaderno.

No sabía cómo explicarle a la maestra
que la realidad era un poco más compleja.


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Para crear un poema chino
nunca escribas "grulla"o"jade", ni
"loto"o "papel de arroz". Ni entornes
los ojos para intentar ver lo mínimo.
Tampoco es necesario que te prepares
un té y te disfraces con sedas coloridas,
ni que nombres alguna dinastía,
ni que viajes a China.

Sólo tenés que ser capaz de saltar
esa muralla que se ve desde la luna:
tu Gran Muralla
(erigida a base de clichés).

De lo contrario tu poema parecerá estar
escrito por un chino.Y lo que sería
aún peor,escrito en chino.



de Todos podemos ser Raymond Carver, PIXEL editora, La Plata, 2017

lunes, 27 de noviembre de 2017

NELSON SPECCHIA ( LAS BREÑAS,CHACO,1964)



Una lapicera verde

Cada mañana al borde del cuaderno
donde la pluma registraba el día
frente al curso, los niños y la fría
campana del patio dando el eterno
toque de las horas y los recreos:
Parker verde, verde y esmeralda, delgada
varita para la voz olvidada
que se oculta tras guardapolvos nuevos.
Lapicera de maestra de escuela,
hábito de vocales, redondillas
y renglón completo, hasta las orillas.
Hoy trazas con mi mano, aunque te duela,
versos vanos en hojas amarillas:
no sabrás, pluma, de cosas sencillas.


Una moneda de Diez

Proverbial caballito reducido
Al redondo de níquel de moneda:
Tu porte marcial de plaza va unido
Al general, la sombra y la arboleda.
Pobre dinero de metal bruñido:
un décimo de peso algo pagaba
en aquel pasado que ya es tiempo ido.
Caballito de trote vano, nada.
Pobre corcel militar ya sin honra.
Pretoriano custodio del centavo,
nada queda de tu porte gallardo:
de aquellos trotes no más una sombra;
de los sucios monederos, esclavo;
de las avaras propinas, bastardo.


De mi padre

Cuánto recelé las palabras, Juan,
en las horas que sólo no teníamos
uno al otro, sin lo que más debíamos
mostrar en sociedad. Mis ojos iban
hacia ti, mas mi voz iba al silencio,
sin comprender tu desdicha y el hielo
de los días del deber y el duelo.
Nadie llegó a percibir el cansancio
del rostro serio ni del porte grave,
salvo aquella madrugada de lástimas
en que perdimos la puerta y la llave,
el sentido, el polo norte y las próximas
palabras sin que Madre dé la clave.
Y fue tarde para todas las lágrimas.


de Ritos de paso, Alción Editora, Córdoba, 2017

lunes, 16 de octubre de 2017

FRANCISCO MADARIAGA (CORRIENTES,1927 - 2000)




Las rosas del estero



El ánima del tigre bebe el agua de
        las rosas del estero:
casi no-rosas en el extremo de lo silvestre,
rosas por mis caballos y por mí.



Resplandor



Alguna vez será memoria el padre,
entre cardos,albardones y lagunas.
Ese tropero ya no cantará con los
        ojos perdidos
en un ardiente terror.
Suavemente suyo será un resplandor
de infinitud.




Lluvia en  Las Pirquitas



Va a seguir siendo mía la lluvia cuando yo
        muera,
todo va a seguir siendo mío,
el trueno conservará intacto su sonido casi
       negro,
y el árbol a orillas del corral gozará con ese
      trueno,
mientras el olor a presencia de la tierra en
       la lluvia
será el mismo olor de mi ausencia.
Así le sucede y le sucederá a todo lo que es
pertenencia del planeta.
Entonces, a no gemir, mi lejano palmar,
cuando yo muera,
porque somos un pormenor de presencia de lo
inmortal.   



A Leonardo Martínez






de Un palmar sin orillas según la versión que aparece en Criollo del universo - Contradegüellos II -
Universidad Nacional de Entre Ríos - Eduner - 2016

miércoles, 4 de octubre de 2017

MARÍA PAULA ALZUGARAY (ROSARIO,1974)



Domesticación


La liviandad que se tiene cuando se piensan razones
fumando desde el baño del empleo.
La mirada que devuelve el pelo por arreglar
el rasgueo que hace la vida ante las cosas que hay que hacer
sabiendo que la posesión nos gasta.
Con esa anuencia infernal miramos todo lo soleado,
            lo envidiado,
lo que falta besar y el informe que espera en la máquina.
Y todo así.




Una frase


A sus dos años le enseñé una frase a Ámbar:
"A su casa,a su casa..."

No dudó en aplicarla.
La escuché repitiéndola mientras aplastaba hormigas
              con el dedo.





Una tarjetita de julio de 2014


Hace frío y acá estamos todos abrazados.
Somos cuatro en la cama grande: Rosario,Francisco,
            mi hermana y yo.
Tengo una sensación de no necesitar nada más
que esta habitación
esta casa
en la que ahora duermen repartidos debajo de frazadas
profundas,
los afectos familiares.

No necesitar más que esto:"los lugares comunes".
Lo otro pasa afuera.



de Todo llegó por sí solo -Alción Editora - Córdoba - 2017




lunes, 11 de septiembre de 2017

ELENA ANNÍBALI ( ONCATIVO, CÓRDOBA, 1978)




estoy seca,padre? dejé de amarte o la muerte es
un soltadero de manos?

te amé alguna vez? esperé de vos, esperé
con alegría que llegaras del trabajo, o ya tenía, de nena
el corazón seco como una rama?

me viste flotar, crecer en una miseria chiquita, me viste
ejercer, con determinación, la tristeza, la mugre
el piojo, y nada se partió en luz hacia mí? nada
vino, fue mío, no fui
tu honra, padre?

desperdiciaste tu sangre? esas horas frente
al sol de noche, conmigo, a solas, las perdiste?
sentís que las perdiste?que yo era una cosa, digamos,
una cosita? como una maceta, un yuyito, el fantasma
que en fuegos, de noche, arrancaba en las lagunas
y se perdía, etéreo, en las cortinas,
en el alto y negro laurel donde posaban
las bandadas
alguna vez,mirándote a los ojos, me ofrecía a vos, te llamaba
desde lejos, diciéndote papá ,papito, mírame, levantame
de ese plato hondo de la amargura, dejá que sea
la criatura de tus sueños, el jardín de las delicias,
la flor de los cerezos en la boca del monstruo

algo no cuajaba en tu amores, se iba o era débil:
me penabas al rincón cuando, en el verano, me asoleaba,
buscaba bichitos, tropezaba en las latas
me hacía amiga de la sombra


estoy seca? nací seca para vos, por vos?

cómo hubiera sido encontrarte, llamarte
como un fuego en la noche y que vinieras
donde yo alzaba mi corazón entre los trapos

padre dormido, ves cómo soy?
padre dormido, estoy acá, ves cómo soy?
ves,ahora, cómo soy, si te amé o cuánto o cómo?
lo ves, lo ves,
papá,
papito?

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tuve rabia y no pude dormir
tuve tristeza y no pude dormir
ni fumar, ni hablar entre dientes

pero el monte, esa noche, vino a mí

como un lagarto negro

me habló con su lengua de pájaros y neblina

me dijo: levantá  tu corazón y andate
me dijo: levantá tu casa y andate
me dijo: levanta tu hijo, tus perros domésticos
tus papeles y andate

no te quiere el pez, che, el río se pone sucio, vienen
las lluvias y la flor se pudre, la naranja se pone
amarga, el sirirí se esconde como si viera
al zorro que lo come
lo único que queda, el crespín, triste como vos, che
triste cantando para vos

y yo le dije que había una cenia espesa trabándome la sangre
ceniza de muertos,le dije,que no podía
caminar,andar,trocar el dolor en matrcha
la rabia en marcha
le dije no, andate vos,lagarto negro,hermano
monte mío, le dije,y miré y vi
mi lengua hablando a quién
mis ojos mirando qué
mis pies sobre la tierra, cuál lugar

no estaba yo o nada estaba

apareció entonces,una codorniz pequeñita y suave
un ave de ojos negros y mística, un ángel ave

se acurrucó a mis pies, me dictó los salmos de reconciliación
y mi corazón seco como un palo, empezó a echar flores de durazno

grades flores de azahar rompían mis costillas

y yo verdecía, y ah!... me elevaba, pues, frutalmente,
y yo tocaba al mismísimo señor de los montes y de los cielos
me tocó con sus manos de mamita el ave de fuego

cantando volví a mi casa,cantando
levanté los árboles talados,aparté las hierbas malas
di pan a mi hijo a quien ya le asomaban dientes,di
agua buena,clara

monte suspiró,una electrizante bandada de pájaros
me saludaba

la hondura de la mañana era todo gloria y regocijo

***********************************************

señor
pongo el rostro de mis manos en tu rostro
porque soy ciega y pequeña
y no he nacido todavía
a tu gracia

porque estoy aquí, todavía
aguantando el sol aguantando
de lo baldíos,señor
aguantando
el agua podrida de las canaletas
los gritos del fantasma
el sol enfermo de los días estrellándose
en la curva de mis ojos

estoy aquí, todavía, mirando el mundo,
esperándote sin saber cómo
o por dónde
a la hora señalada
esperándote
sin gracia, herida de ti, de vos
el corazón roto
y todo una rotura, yo ,por esta bruta especie
cruzada de soledad, yo,
sin vos, padre mío, madre mío,
celestialísimo
capital padre desconocido

irán mis huesos ,aún, sí, por el mundo, irán
porque me he desprendido de vos, un día
no sé cuál o cómo
porque me he desgarrado de tu telar profundo
de la trama de tu canto y he caído
yo, de tu boca amantísima
me he derramado sobre el mundo terrenal
a vivir el dolor
con este río de hormigas subiendo por mis piernas
sí, con este vacío azotándome, sí
yo herida de vos

pero por qué, caída en la tierra, mirando
tu altísima casa donde mora el gran jinete
la espada de fuego y el cordero
las cortinas de tu casa cerradas para mí
y yo en los campos del silencio
las cortinas de tu casa cerradas para mí
y yo con la cabeza entre mis manos
cerrados los ojos, y oscuro
y callado todo, y solo
de tu incendio en mi pequeño corazón


de Curva de remanso, Caballo Negro Editora,Córdoba,2017