miércoles, 20 de marzo de 2013

IVAN RUSCH ( LOMAS DE ZAMORA,BUENOS AIRES,1986)



Las manos del grillero

¿Son acaso tus manos más dignas
para cerrar el grillete en el tobillo del ilota?
Tu esclarecido abolengo te permite el gusto
de ser quien rompe la tierra, el que forma,
con las uñas o los cabellos, los caminos hacia el tablado.
¿Pero no ves, acaso, las sangrantes rodillas del grillero
sosteniendo su cuerpo todo mientras con sus manos rodea
las mismas muñecas que en la aldea le fueron amadas?
Imperio.
A ti te quedan vivos los vestidos y las jaulillas,
y al miserable una parodia del Gólgota,
que de río en mar corre como la esclava
liberada durante sus sueños más rebeldes.
 
 
Lo que no cae

Tu cuerpo será el que caiga.
Empezará a derribarse como un fanal que en los puertos se cede,
y los que fueron seguidores de tu rúbrica noctívaga empezarán a alejarse,
insaciables bastimentos que no buscaban en ti la rompiente.
Tu cabeza empezará a vaciarse, como una estepa amordazada por el sol,
y los que fueron lobos en tu profundidad, morderán el barro,
 arrastrarán sus hocicos hacia fuera, y buscarán carne en los festivales.
Tus ojos señalarán la tierra, la marcarán con agujas, volviéndose
a las horas en que tus ojos eran la tierra, tus pestañas las raíces,
y se vaciarán en tus mismas ramas los mismos nidos que guardaban la locura,
y ahora se secan de inapetencia.
Cuando caigas, creerás que aún eres perpetuo, porque en letras te dibuja
el ausente que no te buscó sino en recuerdos,
pero desconoces que en realidad mueres, mueres realmente,
y solo te aferras a los escombros que quedan,
mientras te siguen lapidando con la lealtad de una segadera,
mientras te siguen sofocando con signos hasta por el celo abandonados.
Tu cuerpo será el que caiga
y yo seré quien lo escriba.


Un suicida cualquiera

A morir llama la vida,
abren capullos en Oriente con el sol de espaldas,
mallaeöllus, y mi espalda
sabe que sobre ella se han jugado malas cartas, marcadas,
usando como distracción a la bonita mesera que traía la cerveza.
Durante el verano, el recuerdo de un nemoral raya
con oro un brazo caído del sol,
y ella me explica que juega con la última mariposa,
y le digo que amor no sabe jugar,
le pido que lo olvide,
pero su dedo tendrá un ojo siempre en el bosque,
se convertirá en piedra,
y solo la locura del viento podrá cambiar su belleza.
No he sido nada, ni lo seré,
moriré sabiéndolo.
En los extremos de mi yugo, a través de las gamellas,
se refleja un duplo espejo con un tercer llanto
esquinado hacia la desolación septentrional
donde me aguardan, solo y solamente, días de hulla y de hierro.
Fábulas de miseria y carneado orgullo,
solo he tratado de explicarte
que al llamado
lo llama uno.


del libro inédito El nido renunciado

miércoles, 13 de febrero de 2013

HUGO TOSCADARAY ( BUENOS AIRES,1957)



(tregua)



¿y cuánto cuesta el alquiler de una cama en el infierno?
-pregunté una vez al carnero de satán -

dos revelaciones     un suicidio - me dijo - y las alas.



II



si una tonada lavanda te señala el día
sigue a tu corazón.
si te envuelve el chasquido de la melena del mar
sigue a tu corazón.
si el hijo no venido te muerde los labios
sigue a tu corazón.

así ha de temblarte la vena junto a las hojas del ginko
en el jardín de las fuertes impresiones
pero si lo que empuja es una sombra no lo sigas
si lo que empuja es una sombra no lo sigas
si lo que empuja es una sombra no.


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porque nacen las moscas en el lecho de barro del orgullo
y en el estercolero de su brazo despoblado.

nacen las moscas en las encías del dólar
y en la ciénaga mirada de la fama
que sólo va detrás de la insolación de los retratos.

las moscas - en fin -
como el poema de la vergüenza de plata de los altísimos
             quilates.



de Fuego negro, Editorial Turkestán, La Plata, Provincia de Buenos Aires, 2011




jueves, 7 de febrero de 2013

HUGO FRANCISCO RIVELLA (ROSARIO DE LA FRONTERA,SALTA,1948)


¿Qué modifica el mundo de los vivos?


¿Qué modifica el mundo de los vivos?
¿No haber estado al pie de la muchacha cuando su cuerpo era una luz de cuarzo o Whitman recordaba la taberna
donde besó la boca de la noche?
La ausencia es permanente en el pasado porque apenas
si estamos en el lugar que es brecha  o rozadura del
tiempo,
de ese minuto,
aquél,
la mínima estancia en vida de los otros.
Todo ocurrió sin mí.
La explosión del abismo y el renacuajo que bordaba el estanque
en donde Matsuo Basho seducía la luna,las
calles de Dublín y la plaza de Köninsberg cuando Kant
rumiaba lo posible.
Todo ocurrió sin mí y seguirá ocurriendo si me muero.



Vivir más de la cuenta




Vivir más de la cuenta,esa es la eternidad.
Salvarse de la horca y de la guillotina,decir como mi
madre: "He cumplido 95.Se me fue la mano".
Y ¿Dios entonces?
Dios muere conmigo porque soy su creador.
Yo pinté en el almendro su larga cabellera y en el ojo del
niño incrusté su secreto;puse en la prostituta una rosa
lavada y en la mano que sangra dibujé una máscara.
Cierro mi corazón,lo vuelvo impenetrable.
Dejo en tu lengua una llave minúscula.



Pensamiento



"Queremos que nos amen" escribe el niño y levanta del
suelo las astillas de Miedo.
Dios ama lo que ve del hombre
y el Hombre ama lo que no ve de dios.

Recuerdo entonces estos versos de Arango :
"Los ángeles están en el cielo y los poetas con los pies
sobre la tierra.



de Piedra del ángel - Editado por la Universidad Autónoma de México - 2011



miércoles, 30 de enero de 2013

GERMÁN KRAMER (BUENOS AIRES,1968)



panorámica


como para otros Maradona,
Perón,
para mí Hitler era como de la familia.
mi madre corría a descolgar la foto del führer
antes de que llegaran las visitas.
mi padre se ponía verde,
y delante de todos,
siempre
se tenía que remitir a Hitler
y a toda la maquinaria de propaganda nazi
para hablar de Videla,
rompiendo todos los lazos de parentesco.


43/70

cuando quería acuchillar a mi madre
y yo lograba embocarlo con alguna piña
y salir corriendo
tenía que pasar toda la noche arriba del techo
por miedo a que quisiera vengarse.
cuando se rompía algún vaso
era que se había dormido sobre la mesa;
entonces mi madre me tiraba una frazada.
al otro día no se acordaba de nada.
primero mi abuela,después  mi madre
le zurcían los agujeros
que hacía al gatillar sin sacar
la pistola del bolsillo.
tenía un jeep.
yo aprendí a manejar yendo a buscar el jeep
que se olvidaba a la vuelta del bar :
decía que se lo habían robado
y se pasaba toda la noche buscándolo en taxi.
o bien se tiraba a dormir
y cuando se levantaba no se acordaba de nada.
siempre lo dejaba a la vuelta del bar;
todos los días quilombo.
a veces traía otro despertador
o un equipo de audio nuevo
para reemplazar el que había roto contra
la pared la noche anterior 
en plena euforia.
yo escuchaba radio Colonia 
y no le gustaba y volvía a romperlo.
con alcohol armó una casa
una familia
una empresa
hasta una guerra,
y perdió todo.
tarde mi madre se acordó de hacer las valijas.
le prendió fuego a la casa que había construido
con sus manos,desde los cimientos hasta la
última teja.
toda su obra a la mierda.


..............


en el velorio me comí un sandwich
y saludaba a la gente con la boca llena.
Juan no entendía cómo no me importaba.
me importa pero a mi manera.
tengo la piel gruesa,
mirá.
un día vuelve Marco después de 15 años de vivir
en Italia
y me dice que mi padre fumaba 43/70.
¿cómo carajo pudo acordarse?
esas son cosas que me emocionan.


fragmentos de mi padre era un oficial nazi ,Ediciones Semilla , Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, 2009

domingo, 27 de enero de 2013

PEDRO SALVADOR ALE (SAN SALVADOR DE JUJUY,1954)



Del país donde la vía láctea cabe en una botella  (Fragmento)



I

Hallas la claridad inmortal en el segundo del alba
cuando viajas a traer los días ensartados igual
que los peces en la mano de un adolescente :
sarta de sardinas en una rama verde aún del otoño.

III

El afilador de cuchillos tiene en su mirada
el paisaje de otra historia
su rostro parece una nube de sueño
su piedra milenaria saca chispas que vuelan
al corazón  del vagabundo de los perros
y los pájaros : la piedra rueda sobre un pedal
roto y el afilador muestra las incrustaciones
en sus manos (las cicatrices de siglos de
combate).

IV

El verano usa ganzúas. Abre la voz del río
que se devoró a los jóvenes que ama y contiene
en el fondo verde : ese lecho con mortaja de
arena y sardinas. El puente de un barrio
hacia otro conserva sus pilares  esos troncos
que astilló la creciente con hachazos limpios
en años de tormenta.
Los mendigos al lado del rosal y los sauces
calientan en tarros movil oil su sopa.
El amor es una ganzúa que abre las piernas más
frutales. Espectros de jóvenes en las noches
claras hablan con los pescadores a través de los
rezos que no les llegan : lo dicen en el viento
enlutados con luna, bajo los eucaliptos donde
se besaron y creyeron en el mundo.

VIII

La rueda del afilador tiene el movimiento
de la tierra,por lo tanto surca a la luz
del mediodía el país de los desposeídos
y se pueden mirar los delgados filos
no beben el jugo de la papa o la lechuga
o cualquier fruto pasando por el pan tibio.

XX

El afilador de cuchillos desentierra
con una pala de luna
los huesitos amarillos de los cuentos.



estos fragmentos corresponden a El alucinante viaje del afilador de cuchillos (1986) según la versión que aparece en Los reinos del relámpago - Antología (1973/2003) Alción Editora - Córdoba - 2004





viernes, 18 de enero de 2013

LUIS EDUARDO ALONSO (BUENOS AIRES 1951-2002)



Comedor estudiantil

hay fotos de una velas hinchadas de sueño en el mar de este diario
imágenes donde la angustia del horizonte era más fuerte que nuestra juventud
fotos sin ninguna desesperación
pero hay fotos donde no hacían mención si nos mataban o estábamos heridos
retratos de hombres serios como una espada,de los días aciagos
Los muchachos insultan ese rostro pero al fin terminan riendo entre los pájaros
se marchan internándose en un horizonte que los oculta y olvida
sólo yo continuo mirando la foto del dictador
miro lentamente y vuelve
a temblarme la mano con que he escrito su nombre en los muros.


Mariposas


yo,este animal que ha perdido su pelea,
digo que así como el vuelo de una mariposa perdida en el Pacífico
puede desencadenar un mes de lluvias y tormentas en el Río de la Plata
y arruinar mis vacaciones merecidas llenas de doradas bikinis
también ese oscuro poema que brilla en el cajón de tu escritorio podría cambiar el mundo
No te desanimes,Luis
detrás de cada mariposa hay otra oportunidad
otros mundo como debajo del vestido de esa mujer que pasa


según las versiones que aparecen en Los poetas de Mascaró, Ediciones Desde la gente, Buenos Aires, 2012



lunes, 14 de enero de 2013

HORACIO PRELER (LA PLATA,PCIA DE BUENOS AIRES,1929)



V

Ahora vivimos otras vidas,
la nuestra ha terminado como termina un cuento.
El recuerdo se sitúa
en el velo desteñido del pasado
y hurgamos en la soledad
para encontrar refugio.
Entonces las palabras descienden hacia lo oscuro.
pero allí no hay nada.




VII

Algunas veces en el teléfono dicen que he muerto.
En el silencio adopto el cuerpo que encontré
agujereado en la última vértebra.
después llegó el olvido
y la sangre contrahecha arrasó con la culpa.
El árbol ha florecido otra vez
y en las mañanas,
con los ojos sacudiendo el asombro,
he visto colgando de un árbol
todo lo que soñaba.


XV

Siempre hay que secar el patio
después que llueve.
No importa que luego
llueva otra vez,
no importa que una tormenta
destruya nuestros bienes
y que la angustia
nos roa desde adentro,
o nuestras fuerzas
ya no sean las mismas.
Siempre hay que secar el patio
después que llueve.


de La vida se interroga,Ediciones al margen,La Plata,Provincia de Buenos Aires,2012