domingo, 15 de mayo de 2011

MARTA MIRANDA ( MENDOZA,1962)



Itálica

Cada vez
oscurece más temprano
me apuro a bajar
y voy en busca de la bici

Mientras espero
hablo con la chica que las cuida
no soy la única
una mujer
que acaba de llegar
se suma a la charla

Conversamos del tiempo
hace frío,dice
Asintiendo
prendo el cuello de mi abrigo,y
con un gesto pequeño y amable
me despido

Todo parece transcurrir
en una vieja película
italiana : la tarde oscura
una conversación entre mujeres
la estación del pueblo chico

En marcha
en el camino
me acuerdo de vos,cuando decías
si acá sos así
lo que serías un verano
por Italia

Todo parece transcurrir
en una vieja película italiana

Pedaleo
la estación quedó atrás

se puso más frío

lástima.

Pájaros

a Daniel

Miro los pájaros
lo bien que se entretienen
con un chorro de agua,
es poca
pero al parecer
de lo más interesante

No hay nada de ansiedad,de borde o límite
en la escena
sólo
juegan :
es algo
absolutamente deportivo

Viéndolos beber alegremente
me vino a la cabeza
la frase que dijiste: la borrachera
no es el problema
lo jodido
es la resaca

Para nosotros está bien,pero
¿resaca,
qué es eso para estos
pobres pájaros?
Ellos
solo beben
y juegan
les resulta simple,

aunque a veces
quedan en el pasto en la tarde
plumas mojadas
restos
de suaves picotazos

Pero es muy raro

vos que entendés de pájaros
sabrás

generalmente van
sin consecuencias


Dice la biblia


siete años de vacas gordas
auguran
siete años de vacas
flacas
y viceversa

Hoy termina un período de años tristes
y estoy entusiasmada y contenta
escuchando atentamente

pero tu voz
no aparece,padre
no hay indicios
de resurrección posible,
esta vaca se augura
eternamente flaca

Han pasado 
siete años
algunas horas

sigo sentada aquí
y empiezo a buscar
un lugar
donde enterrarte


de la misma piedra, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2002

miércoles, 11 de mayo de 2011

LILIANA LUKIN (BUENOS AIRES, 1951)



Mi madre y yo tuvimos el mismo sueño:
ella en su salud, yo en mi enfermedad,
ella en mis brazos y yo en el cuenco de tierra
que sus ojos hacían para vaciar
la bolsita de semillas.
Mi madre anota en papelitos:
remover, regar, poner
en agua y dejar que repose:
en su salud ella adelantaba
tiempo para mí, iba adelante
haciéndome camino en el trabajo
de sobre ponerme al andar.

Entre dos vidas ella elige
siempre la misma, otra vez, y yo
no olvido ese detalle a sus espaldas.
Entre sus brazos no me recuerdo,
pero en el sueño que ambas
tuvimos ella veía por mí.
Dentro de su boca le daba
cada frase y su boca
cerrada masticaba, reía
mi alimento, reía de mí
que alimentaba con las frases del sueño
nuestro imposible despertar.

A mis hijos, pensaba, yo he sabido
dar de mamar, de hablar, mis
manos vistieron de música
sus cuerpos, pero a mi madre
no sabré todavía,
aunque ella y yo
tuvimos el mismo sueño,
ver cómo se hace de pequeña
en un mundo domesticado
para siempre ante mí,
que no puedo prometerle
lo que ambas deseamos despiertas.

(Le hablo-murmuro- en sus ojos
mientras duerme:
“hay un paisaje que se inclina
ante nosotras que pasamos
una en brazos de otra
en la tormenta del sendero”
y ella, sin abrir los labios:
“sacáme de mi cuerpo,
sacáme de mí que quiero estar
afuera, en el aire de ustedes,
y no que el aire deba pasar por mí”
así, mientras dormíamos).



 (inédito,2007)



sábado, 7 de mayo de 2011

JOSÉ MARÍA PALLAORO ( La Plata, Pcia de Buenos Aires, 1959 )



Árboles

El jardín es pequeño
y no hay lugar
para otro árbol

sin embargo saqué de la lata
la palta
que nos regaló
antes de partir

¿Qué hacer con ella
con nosotros?

Nuestras raíces tiemblan
desnudas

Cae la luz
y está
por llover



Leyendo a Epicuro en el tren

No hay dioses
a quienes pedir
clemencia

Estamos solos

sin conciencia ni sueños

con el alma
que ya no inquieta



Basuritas

"Nada de pensamientos"
dice la muchacha de falda liviana
que cierra y abre las piernas
como si fuesen ojos
molestos por una basurita


de Basuritas y otros poemas livianos,plaquetas de la talita dorada,City Bell,provincia de Buenos Aires,2009.

jueves, 21 de abril de 2011

JAVIER ADÚRIZ (BUENOS AIRES,1948 - 2011)

El nadador


Las últimas piletas son agrias.Llueve
tanto o más de lo pensado,aun
cuando los jazmines revienten
y las enredaderas se aúpen a los árboles.
Creeme...,no se puede creer.Los huesos
hablan y el animal afina por debajo
una canción indescriptible.Igual,
no se quiere dejar de sonreír.
Hay algo en los recuerdos,vale decir,
en el seco ahora,en el puro y desaforado
ahora,que no importa demasiado
si el resto se vuelve confuso y breve,
fragmentario.Lo interesante está aquí,
en este aquí del tiempo,aunque la casa
finalmente esté sola...o vieja...o devastada.

para Jorge Olivero

CARLOS LATORRE (BUENOS AIRES, 1916-1980)


Ciencia cierta


Un poema no se hace,
comparece;
va emergiendo como un islote que el mar pone lentamente en descubierto.
Un poema no dice nada de lo dicho ya,
grita,más bien,
como un apuñalado a quien el arma le revuelve las entrañas ferozmente.
Un poema no canta
ni encanta demasiado,
nos toma de la garganta como Jack,el Destripador en el estertor del consumado crimen de su negra imaginación.
Un poema no explica 
ni justifica,
nos somete como una borrachera desatada a medianoche en el estanco
de un burdel.
Un poema no hace luz
ni oscuridad,
sin embargo enceguece como el sol cuando se lo mira cara a cara.
Un poema es gratuito como un accidente
y comprometedor como un crimen sin coartada.

domingo, 16 de enero de 2011

MARÍA MORENO (Buenos Aires,1947)



LA FUERZA


Cuando mis padres eran jóvenes
yo era inviolable.
El sol me daba todo el tiempo
en mi sombrero de ala ancha
mientras crecía el follaje
en el humus de mi axila,
y mis pasos mordaces
hacían volverse a los muchachos.

Siempre había feria en en confín del condado,
tómbolas junto a los copos de nieve.
Mi primo Jim festejaba la venta de mijo
deslizando cerezas en la boca de un pavo.
(Yo debía buscar para mi lazo
flores chicas.)

Era muy fuerte,tan grande me había vuelto
que podía romper doblones con los dientes
y navegar los grandes rápidos
como la Reina Africana,
la cabeza en lo alto flotando como un corcho.

Entonces mis padres reían en el porche de una foto fija
y aunque nuca tuve que cavar sus tumbas
si alguien me hubiera dicho que ése era el destino de mi fuerza,
queriendo romperle la quijada y así desmentirlo,
para fingir debilidad hubiera errado el golpe.

Y como mi fuerza tenía ese poder oscuro
debí castrarla en vilo.
Ahora solo digiero la legumbre pisada
frases corteses y cuna de oro.

Y aunque hace tiempo que mis padres han muerto
necesito mucho más de sus cuidados
y los voy consiguiendo uno por uno,uno por uno,
como si después de muertos ellos fueran más padres
y pudieran,con sólo un poco de concentración,
extenderme nuevamente sus pulgares
para levantarme de la alfombra
y así volver a andar entre ellos
airosa.

(de Exposición.El affaire Skeffington,1992) según la versión que aparece en Poetas Argentinas 1940-1960- Selección y prólogo Irene Gruss- Ediciones del Dock- Buenos Aires-2006

sábado, 1 de enero de 2011

SUSANA ARÉVALO (CÓRDOBA,1952)



Organza


Acodado en la borda del averno.
Sobredosis feroz.
Imaginaba trucos
                uroboros
                relámpagos.
Zona de rubores
de florcitas aterciopeladas.
Lobo-hombre
lo no escrito debe no arder.
El texto retrocede al tatuaje
el fulgor al sentido.
No en el crepúsculo.
Lo no escrito en la tinta.
Lo no escrito en el polvo.
No es un Microcosmo,miradle.
Hondo eternidad.
Rojo subido.
Un beso es un beso es un beso es un beso.



Subterráneo



Aquello ya no era Dédalo.
de urna en urna
de cripta en cripta
de muerto en muerto.
Caleidoscopio extinguido de escrúpulos
                                       de espejos extinguido.
Caleidoscopio de coágulos traslúcidos
                       de guijarros traslúcidos.
Clepsidra tras
cartografía
tras cartografía.
Ya no era Dédalo.
Planimetría tras
desde otros ojos
          otros ojos.
Ya no era pústula.
Ya no era cripta.
Excepto la utopía todo.
Ficción
holograma
maqueta.
Todo virtual menos la agonía.
Macrocosmo de rezos de blasfemias
empedrado.Tregua
entre un albur y otro
entre un sopor y otro
entre un dolor
y otro y otro y otro.



Votiva

El que vio al hombre que vio
al hombre
tan de puño y letra
Sin lobo
a flor de labios
rehuyéndome
Sin hombre
a la deriva de la voz

El que vio
al hombre-lobo que vio
tan en vilo
al lobo de su ojos
autodescontruyéndose

Sin hombre
hizo hambre de arquetipos
Sin lobo
hizo su canto de cisne
rehusándose

Todos tienen ases
diamantes pulidos
cada cual tiene al lobo sin lobo
en la sangre
en el semen amargo

Absoluto
temblor
perla de retina
Opacidad


Y por qué no más bien nada?


de El texto es el tatuaje,Alción Editora,Córdoba,2001